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sábado, 20 de agosto de 2011

Más fotos

gurru en el avion

es la fachada de la entrada a mi casa al fondo esta mi casita

esto es parte de la escuela es como el patio para los fumadores

ventanales de la ESAY

El don fortu de la ESAY

escaleras

otra vista de la fachada :)

Una Gurrufeta en Merida

Narrar la vida de una ciudad es algo difícil, sobre todo cuando tratas de formar parte de esta, he entendido poco, pero lo poco que he entendido me ayuda a comunicarme en este lugar donde el calor es pan de cada día.


Pues bien, a groso modo puedo decir que aquí hablan como cucho de don gato, ese es el acento, me la pase la primer semana haciéndoles burla, ayer desperté y me di cuenta que ya es casi imposible deshacerme del tiplecito gatuno yucateco, en la escuela hay varios compañeros uno parece caricatura de bogsbonny o como se escriba, esos tipitos bohemios que aparecen con labios gruesos y cejas tristes y un gran puro, jajaja solo que flaquito, otro parece juio cesar chavez pero con una boca kilométricamente más grande parece estar de buenas todo el tiempo, Megah es el lupe de aquí, quiere hacer todo y ayudar a todos, Rafa es un gay muy divertido, es arquitecto y da clases en arquitectura decidió ingresar a la ESAY y parece que le va bien, tengo una maestra que ama a Yoko Hoono, si es que asi se escribe, todas las clases inicia con una frase de ella.

Mi directora academica es una francesa enorme de ojos azules y cabello rubio, algo distante, yo les digo a mis compañeros que parece más alemana, la escuela es hermosa, un edificio viejo restaurado para la escuela, detrás se ven los vagones y las vías de la vieja estación de trenes, teatro esta a una casa de la mía, por cierto ya tengo casa, aquí en teatro tomo una clase, diseño de escenografía.

Vivo bastante cerca del centro, durante la noche claro, ya que durante el día parece que las cuadras se alargan y se convierten en inmensas planchas bajo el sol, es verdad, das un paso y te fríes, por eso la gente aquí trata de estar todo el tiempo dentro de sus casas, con ventiladores o aire acondicionado o “clima” como aquí le llaman, los gatos son alargados, casi como esculturas egipcias, esas que venera el hijo de Osiris ajajajajajajaja.

En el centro todos los días hay payasos como en Cuernavaca, y los fines de semana cierran el cuadro principal y los bares sacan sus mesas y sillas a la calle, en todos los establecimientos hay música en vivo, a don papi le gustara, tocan de todo y todo al aire libre, venden mucha comida, y dulces, el otro día probe uno que hacen con harina de barquillo, le ponen queso mucho queso y cajeta –o, mermelada, nutella, lechera, etc- sabe muy rico aunque te lo dan caliente y casi te quemas la boca.

Todos sus edificios y monumentos están iluminados, como la catedral de Toluca, de noche parece día, y siempre hay cafés o lugares abiertos, para comer, beber o tomar un postre. Hay muchos hoteles de todo tipo de precios, desde los muy caros hasta los que cobran 80 x día, frente a la escuela hay una posada que eso cobra, esa es la casa de los estudiantes de intercambio y entendí porque todos buscan salir cuanto antes.

Es muy raro donde vivo, son varios departamentos como los que rentamos, solo que amueblados y los dueños son don Alvaro y doña Bertha suena a don Alfredo y doña Bety jajaja, mis vecinos son dos chicas solteras una pareja de ancianitos unos frescos creo, a menos que sean como Rag y WOLOVICH jajaja, y una pareja de iguanas, -juanito y chela, las bautice- a un costado hay una lavandería cobran barato por lavar la ropa.

Hay de todo, un plaza sendero un chedraui, una unidad deportiva, muchas tiendas de fabrica, allí compre una cacerola muy barata y un sartén al que no se le pega nada, también hay ropa de saldos y mis compañeros son muy amables, ellos me instalaron el office y algunos programas, y si tengo duda de algo me explican con mucha paciencia, yo creo que es por ser un lugar turístico que todos son amables.

Siempre cuento historias de ustedes sobre todo de mi mamá y don papi ya son todas unas figuras por acá, en la semana no pude escribir mucho, busque casa y estuve perdiéndome entre las calles que tienen puros números y dan a todos lados menos a donde quieres ir, el otro día me subí en un camión que casi me deja en la playa, menos mal que era circuito y de regreso me dejo frente a mi escuela, todos mis compañero se rieron y ahora se turnan para asegurarse que no me pierda.

Los extraño mucho a todos, me pregunto si Gaby ya le dio de comer a pantera y si Skipy no anda de latoso, cuiden mucho a mi mamá y a don papi porque es como un niño chiquito que hay que andar cuidando, a Alfredo y a Ukyo y tu andes de ñoña, jajaja cuídense mucho yo lo estoy haciendo por acá.

vista desde el avion

esta es mi casa, la de la puerta abierta

es la parte alta de la escuela hay un espacio bastante amplioooo para pintar correr y dar marometas jajaja

detras se ven todavia los vagones y oficinas antiguas de la ex estacion de trenes

es la fachada de lado XD de la escuela

en la casa hay muchas iguanas

el es juanito el lagartijito esta bien enormeeee

ella es su pareja -creo- se llama chela jajajaja

domingo, 15 de agosto de 2010

DE LA SERIE VERDE QUE TE QUIERO VERDE.

VERDE QUE TE QUIERO VERDE. EL JUEGO DE LA SEDUCCIÓN

I
“Pero yo odiaba a mi padre, y odiaba ser una niña buena,
¡lo odio!, estoy harta de mantenerme limpia,
quiero arruinarme, quiero “sentirme sucia””
(Misato Katsuragi. NEON GENESIS EVANGELION)

“Verde que te quiero verde” es un proyecto que nació de un ejercicio de collografía. El uso de hojas de tomate para generar una imprimatura de textura me fascinó; las nervaduras de las hojas, la forma en que éstas dejaban sus huellas sobre el papel. La forma que la placa adquiría con el óleo de la impresión no era sólo un objeto, era una puerta que me remitía momentos pasados; cuando olía la tierra mojada o el aroma de un chocolate caliente.
Ese sentimiento de humedad y recuerdos difusos… ¡Tomates verdes fritos! Sí, ese era el título de la única película que recuerdo de mi infancia; dos mujeres cocinando para el marido de una de ellas.
Humedad, vaguedad y humo eran el mismo sentimiento. La placa no era más que hojas verdes manchadas con el sepia del óleo; parecían cubiertas de lodo, similares al cuerpo del hombre que se mezclaba en el fondo de la olla con los tomates.
Tomates. Eran ellos la unión entre la obra y la película, metáforas armadas de sensaciones ocultas que eran desenterradas por ese recuerdo; el que me envolvía en un vértigo de vientre y mariposas en las entrañas… mujeres, mujeres que alimentaron ese día a los viajeros con el hombre; víctimas convertidas en victimarias.
Verde… verde… ¡Verde que te quiero verde! (García Lorca, 2001) Llegó así, sin más. El título de aquel poema, más que una sugerencia, una bofetada; y de nuevo la metáfora de otra pasión, de esa pasión de juventud por juventud, de narciso por su rostro (Lipovetsky) de belleza por belleza; esa doble petición o exigencia. El deseo por el verde más verde, por la juventud más joven, por la belleza más bella; una petición que no nace de la posesión sino del deseo, de ese deseo por aquello que carecemos.
No deseamos lo que poseemos, si no lo que carecemos; quién desea la frescura más que lo marchito, quién anhela el color más que lo opaco, quién añora la juventud sino aquel que la ha perdido.
Lolita llegó como una respuesta a esta interrogante. Lolita es esa petición encarnada, ese objeto de deseo, de lo más por lo más. Lolita no debe ser encasillada en las tribus suburbanas nacidas en el Japón ; es más bien un estereotipo del modelo narcisista heredado de la necesidad posmoderna de una híperrealidad que suprime las realidades para no ponerlas en riesgo (BAUDRILLARD).
Y comienza la búsqueda, la de los rostros de Lolita, y le encuentro laberinto; pues no es su ropa, ni su medio, no es su rostro o sus rostros, no es su edad, ni su falta de ésta ¿Qué es entonces Lolita?… le llevo a la estampa para hallar respuesta.
Dibujo niñas rodeadas de iconografías sexuales. Lolita se columpia despreocupada sobre falos que aparentan ser flores, que son un campo minado. Lolita es aquí, sobre la litografía; apenas un dibujo caricaturizado y sin rostro. Lolita juega con nosotros y la percepción nuestra. Lolita sonríe mientras oculta la mirada. Lolita es apenas una tarjeta sobre la que se ha eyaculado. Lolita es joven y verde, pero no tiene rostro, aún. No conozco a Lolita pues para ello necesito tocarle.
“Esta si es hueso de mis huesos
y carne de mi carne” (Gen 3; 23a)

Lolita se hace realidad. Transgrede la esfera platónica en que le había concebido y se hace muñeca –nueva metáfora- otro rostro. Lolita es ahora una muñeca de trapo con caracteres infantiles, tiernos; connotaciones de orientación sexual. Lolita es un consolador. Se convierte en ese vacío que llena otro vacío; ese hoyo entre las piernas revestido de moños y encajes.
La sola insinuación del objeto crea consternación y pánico; la presentación del proyecto como juguete sexual espanta al público que le rechaza con indignación. Lolita es relegada al plano de Underground, es entonces cuando descubro algo nuevo: Lolita es deseada… pero no puede ser tocada.
Creamos entonces un objeto de consumo que es válido, en tanto no pierda su divinidad, su facultad de omnipotencia a la que los hombres no pueden aspirar. Abucheos, indignación, moral, silbidos, Lolita tiene que bajar del estrado. Lolita escarba y se hunde en lo más profundo. Lolita es pecado, como pecado es amar aquello que no te es permitido, como pecado es desear tocar los modelos divinizados del colectivo, como pecado es romper aquel delgado fragmento virgen que le da el verde a la entrepierna de la juventud que anhelamos en este modelo.
Un minuto de silencio por favor… ha muerto la obra… o ha muerto el autor… el que no sabe en qué momento se le fue de la mano ese encuentro; primero con la sensación de haberse tocado a sí misma; clavarse en el fondo de sus recuerdos… ¿y no son estos los recuerdos? Materia difusa inasible, escurridizos como el humo… ¿Tiene sentido? Claro que tiene sentido, lo tiene en la mujer que crea la obra, en la que encuentra su rostro dentro del rostro de la obra; en tanto que se descubre como uno de los mil rostros de Lolita, al igual que las mujeres que devoran al marido, al igual que esas hojas frescas que se cubren de lodo y aún así son bellas.
No, no ha muerto aún. Lolita se levanta, se sacude y muestra una sonrisa triunfante; su laberinto crece y sus preguntas le protegen al tiempo que descarta las respuestas… porque lolita es eso… una pregunta lanzada al aire.
Lolita es cínica y se levanta de esta caída como una reina; como ese as bajo la manga, con uno y mil rostros que buscan ser el auténtico, el verdadero, el genuino. Lolita juega, juega conmigo, la artista. Se esconde tras rostros juveniles y verdes, frescos y cautivadores. Lolita se apropia de la imagen para saciar su sed de admiración y deseo; se fotografía y así protege su juventud, su eterna juventud. Se convierte en primavera eterna y abandona el tiempo de los mortales (Zavala, 1998). Lolita vence al tiempo con la imagen.
Abro esa ventana donde miles de rostros se agolpan al frente mío; face, hi5, la red se convierte en ese vasto mundo, en miscelánea o supermercado que ha capturado en esencia e imagen a Lolita. Niñas de todos los países se lanzan al frente dando voz y rostro a lolita diciendo: soi simpatica tierna me gusta estar en kontakto kon las personas k kiero. Mientras la otra se vende bajo el argumento de: zoI MuX CaRiÑoSa me encanta sentirme amada y puxzol una exelente noviesita. jiji conóceme . Tomo sus rostros eternamente jóvenes y me apropio de ellos. Le robo a lolita lo que ella me ha robado, le atrapo a manera de Sakura ; en una carta, como medusa que no pierde su poder después de muerta, pues ya lo está, sólo prolonga su maldición.
Lolita entonces se esconde tras una nueva metáfora: el póquer. Su bajo mundo se homologa y da un poco de sentido a este laberinto rizomático (Zavala, 1998) en el que se ha convertido Lolita.
Póquer y Lolita, dos delincuentes unidos por el juego ilícito, ambos ocultan sus rostros y se valen de la fama que se han creado. Son un rompecabezas, donde el ir y venir de imágenes se convierten en esa masturbación del deseo y del poder, en no encontrar principio ni fin; remiten a esa sensación primera de humedad y recuerdos difusos, del segundo antes del “sí” que cambió tu vida.
Se intervienen el uno al otro con el afán de encontrar una respuesta. Regresar al punto cero; crear simulacros de sus propios simulacros.
Lolita es verde. Lolita es póquer, es juego encarado en un rompecabezas que da vueltas y vueltas. Crece y se hace pequeña, entra y sale. Comienza pero no termina. Nace… pero al igual que la imagen… nunca muere.

lunes, 11 de enero de 2010

DE VUELOS Y HORIZONTES





Caminando por los lugares que acostumbro recorrer diariamente, es como me topo con cientos de personas día con día, de la misma forma comencé a toparme con textos, me conmovía la forma en que desde el piso me miraban, como palomas mensajeras caídas en combate, sus alas estaban mutiladas y aún así en el pecho guardaban el mensaje que sus amos tan celosamente les confiaron.


Estos textos son el rostro y la voz del otro, que me habla desde una plataforma de tiempo en que se ha detenido el mundo, sus voces siguen escuchándose, el fuego del mensaje continúa encendido y ansia llegar al lugar que era su destino.


Miro esos papeles y no puedo más que pensar en todo aquello que cargan a sus espaldas esas pequeñas gurruminas cuadriculadas, rayadas o lisas, me miro en ellas, como quién se refleja en los ojos del que puede ver su rostro, recuerdo la espera que yo he comenzado, ese anhelo por recibir el mensaje tan esperado y no puedo evitar el querer regresar al vuelo a ese otro que me pide concluir su ciclo, regresar al tránsito aéreo del que se ha alejado.


Es entonces cuando confecciono mariposas que eleven a estas palomitas, las lámparas chinas son esos milagros de papel picado que revolotean en las noches de verano de países lejanos, las que transportan deseos y suplicas, ahora transportan sueños y promesas.


Estas lamparillas contienen dos almas, la del otro que ha quedado al amparo de mágicas palabras, la mía que se ha impreso al unísono del vuelo que combina palomas y mariposas.



Les dejo ir, de la forma en que los otros se van de nuestras vidas y nos quedamos a la espera de un tal vez, de un próximo encuentro, de un nuevo encuentro. Tanto mío como de ese mensaje que vuela lejos de mí para cumplir con su propio ciclo.


El mensaje se convierte en un ave, un ave que vuela de un horizonte a otro, mientras viaja en el alambre de mis mariposas, esas que buscan convertirse en diálogo lanzado al viento.




LIED JARAN

sábado, 8 de agosto de 2009

Todos y todo

Y... entonces prendes la computadora para no sentirte solo de nuevo,

para tener la certeza de que alguien más te esta buscando...

a pesar de que a ese alguien ya lo has encontrado.

Te decepcionas de ti, de ellos, de los otros,

de todos y de todo...